Serian registró un nivel de contaminación de 521, mientras que Kuching alcanzó 311, cifras consideradas peligrosas para la población.
Malasia declaró este viernes el estado de emergencia en Serian, una localidad del estado de Sarawak, en la isla de Borneo, luego de que los niveles de contaminación atmosférica superaran el umbral considerado de emergencia por las autoridades.
La situación estaría relacionada con el humo proveniente de los incendios forestales y de turberas registrados en la vecina Indonesia, cuyos efectos han cruzado las fronteras y afectado distintas zonas del Sudeste Asiático.
De acuerdo con el departamento de Medio Ambiente de Malasia, el Índice de Contaminantes del Aire llegó a 521 en Serian, una localidad agrícola de menos de 90 mil habitantes ubicada cerca de la frontera con la provincia indonesia de Kalimantan.
La contaminación también alcanzó niveles preocupantes en Kuching, capital de Sarawak y una ciudad considerablemente más poblada, donde el índice llegó a 311.
Ante el deterioro de la calidad del aire, la oficina del primer ministro Anwar Ibrahim informó que el rey de Malasia, el sultán Ibrahim Iskandar, dio su consentimiento para declarar la emergencia en Serian.
La medida permitirá a las autoridades adoptar acciones adicionales para reducir la exposición de la población a los contaminantes. Entre las posibles disposiciones se encuentra la suspensión de actividades al aire libre y determinados trabajos considerados no esenciales cuando los niveles superan el umbral de 500.
Sarawak se mantiene como el estado malasio más afectado por la contaminación, con varias zonas que han registrado niveles peligrosos durante los últimos días.
El fenómeno no es nuevo en la región. Cada año, durante la temporada seca, los incendios forestales y de turberas en Indonesia generan grandes cantidades de humo que pueden desplazarse hacia países vecinos como Malasia, Brunéi y Singapur.
Sin embargo, este año la situación ha adquirido especial gravedad debido al incremento de los incendios en distintas provincias indonesias, incluida Kalimantan, así como a periodos prolongados de condiciones secas, que han favorecido la propagación del fuego y agravado la contaminación.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre la calidad del aire mientras persisten los incendios y las condiciones meteorológicas que han permitido que el humo se extienda por buena parte de la región.








