Mientras miles de familias y negocios yucatecos continúan enfrentando interrupciones en el suministro eléctrico, crece el cuestionamiento hacia los legisladores federales del estado por la falta de pronunciamientos públicos y acciones visibles ante la problemática.

Entre los señalados se encuentran la senadora Verónica Camino Farjat y los diputados federales Óscar Brito Zapata y Jessica Saidén Quiroz, a quienes se reclama no haber llevado, hasta ahora, el problema de los apagones recurrentes de Yucatán a la tribuna del Congreso de la Unión.

La crítica parte de una pregunta sencilla: si son representantes de los ciudadanos, ¿por qué no están utilizando esa posición para exigir respuestas ante las fallas del servicio eléctrico?

Los apagones no solamente afectan a los hogares. Comercios, restaurantes, pequeños negocios y establecimientos que dependen de equipos eléctricos también enfrentan pérdidas económicas cuando la energía se interrumpe.

El reclamo ciudadano, según esta postura, no consiste en pedir confrontaciones con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sino en que los representantes populares alcen la voz, presenten exhortos y soliciten información sobre el mantenimiento y las condiciones de la infraestructura eléctrica en Yucatán.

También se cuestiona que los legisladores no hayan utilizado sus plataformas públicas para posicionarse de manera contundente sobre las interrupciones del servicio que afectan a distintas zonas del estado.

La discusión adquiere un tono político debido a que los legisladores forman parte de la mayoría oficialista en el Congreso federal. Sus críticos consideran que existe reticencia a presionar públicamente a la CFE o al Gobierno federal para evitar un enfrentamiento político.

En el caso de Verónica Camino Farjat, las críticas apuntan a que su agenda pública se ha concentrado principalmente en asuntos de carácter federal y que no habría llevado con suficiente fuerza las demandas locales relacionadas con los apagones.

Respecto a Óscar Brito Zapata, se cuestiona que, pese a recibir planteamientos ciudadanos sobre problemas como la falta de agua y electricidad, no haya asumido una postura pública más contundente.

En cuanto a Jessica Saidén Quiroz, sus detractores también cuestionan su presencia territorial y aseguran que las demandas ciudadanas relacionadas con servicios públicos no reciben suficiente atención en sus plataformas.

Otro punto de molestia son las redes sociales de los representantes, donde ciudadanos han utilizado los comentarios para expresar inconformidad por los problemas de electricidad y agua. Sus críticos sostienen que las publicaciones incómodas no siempre permanecen visibles.

Más allá de las diferencias partidistas, el reclamo plantea un tema de fondo: ¿para qué sirven los representantes federales si no utilizan su cargo para llevar al Congreso los problemas que afectan diariamente a quienes votaron por ellos?

Con las próximas elecciones cada vez más presentes en el horizonte político, el cuestionamiento también comienza a dirigirse hacia los propios ciudadanos: ¿recordarán quién levantó la voz por Yucatán cuando vuelvan a pedirles el voto?