Las labores de rescate continúan tras el terremoto de magnitud 5.1, mientras las réplicas mantienen en alerta a la población del centro del país.
La región de Junín, en el centro de Perú, enfrenta las consecuencias de un sismo de magnitud 5.1 registrado la noche del sábado, el cual dejó un saldo preliminar de cinco personas fallecidas, más de 50 lesionadas y cerca de 300 damnificados, además de severos daños en viviendas, infraestructura y sitios históricos.
De acuerdo con el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el movimiento telúrico ocurrió a las 21:24 horas, con epicentro localizado a siete kilómetros al sur de Chupaca y una profundidad aproximada de 24 kilómetros.
La comunidad más afectada fue el anexo de Pumpunya, en el distrito de Chongos Bajo, donde numerosas viviendas construidas con adobe colapsaron por la intensidad del sismo. Entre las víctimas mortales se encuentran tres adultos mayores.
Elementos del Cuerpo General de Bomberos, la Policía Nacional, personal médico y efectivos de las Fuerzas Armadas mantienen las labores de búsqueda y rescate entre los escombros, mientras brindan atención a las familias afectadas.
El director del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), Luis Vásquez, confirmó el saldo preliminar de víctimas e informó que el distrito de Chongos Bajo fue declarado en situación de emergencia para acelerar la atención gubernamental y la entrega de apoyo humanitario.
Además de las pérdidas humanas, el terremoto provocó daños en el patrimonio cultural de la región. Entre las afectaciones destaca el colapso de la Cruz del Señor de Cani Cruz, un monumento con más de cuatro siglos de antigüedad reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación, así como daños estructurales en la iglesia principal de la comunidad.
También se reportaron afectaciones en hospitales, inmuebles públicos y cortes de energía eléctrica que dejaron sin servicio a decenas de miles de habitantes de Huancayo, Chupaca y poblaciones cercanas.
Especialistas del Instituto Geofísico del Perú señalaron que la magnitud de los daños estuvo relacionada con la fragilidad de las construcciones de adobe y la humedad acumulada por las lluvias recientes, condiciones que favorecieron el colapso de numerosas edificaciones.
Durante el domingo se registró al menos una docena de réplicas, situación que obligó a cientos de familias a permanecer fuera de sus hogares por temor a nuevos derrumbes. Mientras tanto, las autoridades continúan con la evaluación de daños, las tareas de rescate y la distribución de ayuda en las comunidades afectadas.








