La Policía Municipal de Seyé vuelve a estar en el centro de la polémica luego de que ciudadanos denunciaran un presunto episodio de abuso de fuerza ocurrido durante la “octava” de la fiesta tradicional del municipio.
De acuerdo con testimonios recabados, un visitante que intentaba encontrar un lugar para estacionarse en medio del congestionamiento vial habría sido confrontado por elementos de la corporación.
Según los testigos, dos agentes se habrían acercado al conductor y presuntamente lo habrían agredido físicamente, provocándole una lesión en la nariz que le habría dejado el rostro ensangrentado.
La situación habría subido de tono cuando, de acuerdo con los mismos testimonios, uno de los policías comenzó a señalar que los uniformados habían sido agredidos y habría amenazado con poner al conductor a disposición del Ministerio Público.
El hecho generó indignación entre algunos habitantes y visitantes, quienes cuestionaron el actuar de los agentes y el presunto uso excesivo de la fuerza para controlar una situación relacionada inicialmente con el tránsito y el estacionamiento.
La controversia también pone nuevamente bajo escrutinio la actuación de la corporación municipal, particularmente por señalamientos previos contra algunos de sus elementos por presuntas conductas agresivas o prepotentes.
Ante este nuevo episodio, surgen preguntas dirigidas a la administración municipal y a los responsables de la Policía de Seyé: ¿qué protocolos siguen los agentes ante este tipo de situaciones?, ¿qué capacitación reciben para manejar conflictos con ciudadanos? y ¿existen mecanismos efectivos de supervisión y sanción cuando un elemento es señalado por abuso?
Hasta el momento, los hechos corresponden a testimonios y señalamientos que deberán ser investigados y esclarecidos por las autoridades competentes.
Habitantes demandan que el caso no quede simplemente en una discusión más y piden una investigación objetiva que permita determinar qué ocurrió, quién inició la confrontación y si hubo un uso indebido de la fuerza.








