Las críticas contra dos exgobernadores de Yucatán resurgieron en redes sociales y espacios de opinión pública, donde ciudadanos cuestionan que actualmente ocupen cargos en el Congreso de la Unión pese a los señalamientos por endeudamiento, obras inconclusas y presuntas afectaciones financieras al estado durante sus administraciones.

Uno de los casos más señalados es el de Ivonne Ortega Pacheco, quien actualmente se desempeña como diputada federal plurinominal por Movimiento Ciudadano. Diversas críticas recuerdan que durante su administración se incrementó la deuda pública estatal y quedaron inconclusos proyectos como hospitales que, años después, continúan siendo señalados como pendientes históricos para Yucatán.

También se encuentra en el centro del debate Rolando Zapata Bello, hoy senador de la República por la vía plurinominal. Sus detractores cuestionan la inversión de miles de millones de pesos en proyectos considerados por algunos sectores como “elefantes blancos”, entre ellos el Centro Internacional de Congresos y el Palacio de la Música.

Además, ambos exmandatarios han sido relacionados por críticos con la crisis financiera del ISSTEY, institución cuya situación económica ha sido motivo de preocupación entre trabajadores y pensionados del estado.

Las publicaciones que circulan en redes sociales también han generado debate sobre las candidaturas plurinominales y los mecanismos mediante los cuales políticos llegan al Congreso sin haber obtenido el triunfo directo en las urnas.

Mientras algunos ciudadanos consideran que las actuales posiciones legislativas representan una continuidad de privilegios políticos, otros sectores defienden que ambos personajes continúan participando activamente en la vida pública y política del país a través de los espacios otorgados por sus respectivos partidos.

El tema ha vuelto a abrir la discusión sobre transparencia, rendición de cuentas y evaluación de resultados de anteriores administraciones estatales en Yucatán.